A la hora de crear un plan de Social Media, no pueden faltar los objetivos. Son los que determinan la estrategia y por tanto las acciones que se realizarán para llegar hasta ellos. Pero tan importante es saber hacia dónde nos dirigimos como saber si lo estamos consiguiendo. Si es así, significa que se está siguiendo la dirección adecuada, pero si no, existe la posibilidad de reajustar las acciones para llegar a la meta y rentabilizar al máximo la inversión.

Foto © Jorg Reuel

Empezando por los objetivos, estos deben ser tangibles, medibles y sobre todo, alcanzables. De nada sirve plantear objetivos que permitan hacer soñar a cualquier directivo si son imposibles de alcanzar, ya que generarán fustración y pueden plantear estrategias y acciones inadecuadas. A la vez, si son demasiado sencillos pueden estar limitando la capacidad de éxito de una campaña, así que lo más recomendable es que sean realistas y ambiciosos en la justa medida, sabiendo que es posible alcanzarlos si se trabaja bien.

Algunos ejemplos de objetivos en Social Media:

  • Aumentar la repercusión en Internet (que posteriormente podrá medirse en menciones, retwitts, apariciones en blogs y foros, etc.).
  • Crear notoriedad (medible con un aumento de reproducciones en Youtube, por ejemplo).
  • Aumentar un 30% el tráfico a la web.

Así pues, para saber si finalmente se alcanzan, se utilizan los KPI o Key Performance Indicators, que no son más que indicadores del rendimiento para cuantificar objetivos. Los KPI’s no solo se utilizan en Social Media, también en otros ámbitos empresariales, sobre todo para actividades difícilmente medibles.

¿Pero cómo deben ser estos KPI? Lo más importante para que funcionen es que queden bien definidos y para asegurarlo, se sigue la…

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