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Paulatinamente, la comunicación promocional a través de Internet va dejando de ser algo accesorio en el crecimiento de las empresas, para convertirse una verdadera herramienta con la que alcanzar una mayor expansión. Uno de los factores que explican esta popularidad es lo efectivo que resulta el social media marketing, gracias al crecimiento constante de Internet y las redes sociales.

Para lograr los mejores resultados en actividades de Social Media es importante medir el tráfico generado por nuestra página web, y la influencia que nuestra marca va adquiriendo en las redes sociales y demás sitios web. Por ello, a continuación compartimos algunas de las herramientas analíticas más recomendables para analizar nuestra presencia en social media.

Bit.ly

Pese a que su función principal es la de acortar las direcciones URL que se quieren compartir en redes sociales como Twitter, en donde los mensajes emitidos tienen cierto margen de caracteres, esta aplicación tiene mucho más que ofrecer.

Una vez que se ha acortado un enlace, Bit.ly nos ofrece la alternativa de analizar una serie de valiosos datos acerca de las veces que le han hecho clic a ese enlace, y el tráfico que ha propiciado, entre otras útiles referencias para fines de social media. Una manera sencilla y rápida de aprovechar todos nuestros enlaces para conocer cómo, dónde y quién los difunde.

Hootsuite

Pocas herramientas han sido tan significativas para el crecimiento de las redes sociales y el intercambio de noticias y contenidos web, como Hootsuite. Además de ofrecer una plataforma de gestión múltiple de redes sociales, y aplicaciones para acortar direcciones URL y compartir enlaces, Hootsuite brinda estadísticas muy completas acerca de los tweets y demás contenidos compartidos.

Existe una versión de pago de esta aplicación, que incrementa el detalle de las mediciones disponibles. Hootsuite nos permite saber, por ejemplo, la nacionalidad del público que mejor recepción ha mostrado de ciertos tweets, el número de veces que los han vuelto a compartir y los clics que han resultado de todo ello.

 PeerIndex

Una última herramienta que merece ser comentada es PeerIndex. Se trata de una aplicación que mapea de manera algorítmica diferentes cuentas de redes sociales como Twitter, Facebook o LinkedIn, para luego medir la influencia que una persona ha logrado en esos espacios virtuales, de acuerdo a determinados parámetros. Se trata de un “score” parecido al que maneja Klout, un referente en este tipo de herramientas. Algunos parámetros de valía que considera PeerIndex, son los siguientes: “Nivel de autoridad”, “Nivel de resonancia de temas”, “Nivel de audiencia”, “Nivel de autoridad”, y otros similares.

 

 

 

 

 

La dinámica contemporánea de lo social, en especial en los espacios virtuales, precisa una continua comunicación, y las redes sociales son el espacio en donde, actualmente, esta comunicación se desarrolla con más intensidad. Una marca, independientemente de su actividad, está obligada a integrarse en este coloquio si tiene verdaderas aspiraciones de crecimiento y prosperidad. Pero, ¿cómo saber si se están obteniendo buenos resultados en las redes sociales?

Como se comentó al inicio, comunicarse con la audiencia va más allá de ofrecer una perspectiva unilateral. Al contrario, es en la comunicación bilateral, donde una marca o producto tiene más posibilidades de asentarse y tener éxito. Por ello resulta imprescindible seguir diferentes recomendaciones acerca de cómo medir el impacto de nuestras acciones en  redes sociales como Twitter o Facebook.

Hoy vamos a mencionar algunas herramientas gratuitas que nos brindan un monitoreo efectivo y certero de nuestros alcances de social media.

My Web Career

Es una herramienta para analizar la presencia de una persona en redes sociales como Twitter, Facebook, Quora, LinkedIn y referencias en los buscadores web. De acuerdo al grado de interacción, impacto generado y menciones que se tengan en dichos espacios, My Web Career mide todos estos parámetros y ofrece una “puntuación de carrera”, la cual expresa las dimensiones de nuestra red, la presencia que se tenga en los espacios de socialización virtual y la relevancia de nuestros contactos.

TweetStats

Esta herramienta se enfoca exclusivamente en Twitter y analiza los tweets de un usuario en esta red social. Como resultado, TweetStats nos ofrece un gráfico pormenorizado de la interacción que se tenga en Twitter. Un dato interesante es que se pueden ingresar diferentes cuentas Twitter para ser analizadas, o incluso comparar nuestros resultados con las de otros usuarios. Esto último ofrece una interesante pauta para mejorar nuestro trabajo en social media.

TwentyFeet

Muy similar a la anterior, TwentyFeet ofrece la ventaja de incluir en sus mediciones no solo a Twitter, sino también nuestra actividad en Facebook. El resultado es también una minuciosa gráfica de enorme utilidad para evaluar resultados y objetivos en social media. Algunos de los parámetros que considera esta herramienta son los amigos, seguidores y comentarios que se tengan en Facebook, y los retweets y seguidores en Twitter. 

Otras herramientas para monitorear la influencia en redes sociales que vale la pena mencionar son Klout, Crowdbooster, How Sociable, Social Mention, y MentionMapp.

 

El atractivo camino hacia el fracaso

Algún día alguien publicará una estadística de tiendas online en estado zombi y ese día, en el sector internet, nos llevaremos un susto fenomenal. ¿Quiere esto decir que la venta en internet no funciona? ¿Qué no vale la pena? En absoluto, todos conocemos ejemplos de lo contrario como eBay, Naranjas Lola, Amazon, eDreams, Solostocks o, incluso, Renfe, capaz de vender millones con un portal disuasivo y estrategias digitales francamente mejorables. Sin embargo, quien pretenda acometer un proyecto de venta en la red tiene que enfrentarse a la dura realidad: las probabilidades estadísticas de fracaso son altas. ¿Necesariamente?

Un ejemplo, como hay miles, de cómo se suele llegar a esto:

La empresa Mengánez SA quiere vender en internet su reputado catálogo de 933 artículos. La dirección de la empresa, gente innovadora y que sabe que el futuro se lo van a jugar en el mundo digital, se ha volcado en el proyecto. El tema ha encabezado el orden del día en numerosas reuniones, y el director de operaciones incluso ha conseguido que se incluya la integración de la nueva tienda con el ERP. Para todo ello se ha habilitado un generoso presupuesto que ha sido confiado a la prestigiosa consultora tecnológica A. Ésta ha desarrollado una brillante solución técnica que permite en tres clicks comprar cualquier producto del catálogo.

Con lo que queda del presupuesto se ha acometido el SEO, una campaña de Adwords, publicidad en redes sociales y algo de publicidad tradicional. Todo está en marcha, la potente tienda online funciona, las operaciones y la logística han sido adaptadas, la pasarela de pago reluce esperando sus primeros clientes y, a ojos de todos los implicados, la vida es bella.

Sin embargo, al poco la euforia es sustituida por la duda, y ésta por la frustración: la tienda funciona, pero las compras son escasas; los clientes, apáticos, no repiten; las redes sociales no se hacen eco. No es que se hable mal, es que, simplemente, parece que nadie se ha fijado en tan bonito proyecto. El presupuesto se ha acabado, no hay ingresos, cunde el desánimo. La dirección prefiere olvidar. La tienda sigue ahí, pues no genera apenas coste, y alguna vez cae un triste pedido. Otro zombi…

Pero, ¿qué ha ocurrido? Los productos son buenos, la marca inspira confianza, se sirve en plazo y, sin embargo,…

¿Qué ha fallado?

Hay algunas cuestiones básicas a las que responder con franqueza antes de empezar una tienda online y, aunque nunca se pregunta lo suficiente a la hora de enfocar un proyecto difícil, hay tres que van a marcar la estrategia digital:

1. ¿Hay mercado en internet para nuestros productos?

Que un producto se venda bien en el mercado tradicional no quiere decir que vaya a triunfar en el canal Internet. Todos los kioskos venden pipas, sin embargo no se sabe de nadie que haya conseguido venderlas online. Un problema, sí, pero también una oportunidad. Por ejemplo, no conozco ninguna librería especializada en libros sobre optimización de cadenas de suministro industriales, sin embargo Amazon vende miles de ellos todos los años. Por tanto, tal vez valga más fijarse en las oportunidades de la larga cola y no pensar tanto en nuestros productos estrella del mercado tradicional.

2. ¿Qué alternativas tiene el cliente en la red?

En Internet da igual que seas grande o pequeño, que tengas una buena red de distribución o dónde estés geográficamente. El cliente está a tres clicks de un producto. Del tuyo y del de muchos otros con los que nunca te has encontrado en el mundo offline. Tal vez tu cliente tiene más alternativas de las que crees. De la misma manera, tu negocio, despojado de sus limitaciones físicas, puede tener oportunidades donde ni lo imaginabas. Ahí están los Barrabés (www.barrabes.com), que desde un pueblo en los Pirineos demostraron que podían poner en jaque al sector de venta de material de montaña estadounidense.

3. ¿Qué productos tienen más posibilidades de éxito en este canal?

Un producto no es solo un artículo, es una combinación de funcionalidades y circunstancias que cubre una necesidad (simplificando podemos decir que, además del artículo, la emoción que transmite la marca, el embalaje, el plazo y modo de entrega y otras muchas características forman parte del producto). El mismo artículo puede, y probablemente debe, formar parte de un producto diferente en el mundo real y en el digital. Encuentra una necesidad insatisfecha y diseña tu producto para que responda a ella.

Una vez respondidas estas tres preguntas, parece claro que el siguiente paso no es la supertienda online con 933 referencias, sino un proyecto modesto en el que probar unos pocos productos para los que hemos identificado una necesidad real en nuestros clientes. Una tienda sencilla, hecha con cualquier CMS de configuración rápida tipo Magento, OsCommerce o Prestashop servirá, porque vender en Internet no va de desafíos tecnológicos, sino de desarrollar un nuevo proceso de negocio.

La red es un filón de datos sobre gustos y comportamientos de nuestros clientes. Se puede saber de dónde llegan los visitantes a nuestra tienda (de anuncios, de buscadores, de portales que hablan de nosotros, etc.), qué páginas visitan, qué artículos les interesan y dónde nos abandonan antes de comprar. Al contrario que en una tienda física, aquí es fácil saber dónde lo hacemos bien y dónde mal. Algo más complicado es saber qué hacemos mal. Para eso necesitaremos humildad y deberemos salir a recoger opiniones, no solo entre “los de siempre” (familiares, amigos, colaboradores, etc.), sino sobre todo entre clientes desconocidos y aquellos que no han llegado a comprarnos. Es lo bueno del mundo 2.0, hay todo tipo de herramientas que nos permiten llegar a éstos. Nos darán opiniones sinceras, a veces incluso crudas y desalmadas (“el proceso de compra es farragoso”, “cuando llego al pago, no funciona”, “el producto es rancio”, “mi mujer prefiere X.com”), pero siempre útiles. Probemos, midamos, corrijamos y volvamos a probar.

Tras cierta recurrencia y algún tiempo veremos como la torpe tienda inicial se va convirtiendo en una afilada herramienta comercial.

En paralelo debemos ir haciendo una campaña de presencia en Internet. En lugar de invertir el 80% del presupuesto en la tienda online y el resto para darla a conocer, hagámoslo al revés. La gran inversión debe ser para generar tráfico hacia nuestra tienda. Que venda demasiado será el menor de los problemas, porque habrá dinero para hacer una mayor y técnicamente más solida.

Y finalmente, perseverancia y buen hacer. Cuando una empresa abre delegación en un nuevo país, nadie espera resultados gloriosos en el primer año. De la misma manera, el canal digital, que es un continente por descubrir, llevará su tiempo y esfuerzo. Ya que muy probablemente el mundo online será nuestro hogar empresarial en el futuro, vale la pena dejar las dudosas grandes conquistas tipo “cómo hacerse millonario online en un mes” a otros y entrar con mentalidad de colono, es decir aprendiendo a cultivar y cosechar pacientemente en el nuevo entorno.

Un itinerario

“Mi empresa tiene que estar en las redes sociales. Somos conscientes que nuestro futuro está ahí. Pero, ¿qué hago para empezar a enterarme de cómo funciona el mundo digital?” Me hacía esta pregunta recientemente una amiga y me dejó reflexionando: ¿cómo afrontar los medios sociales cuando no tienes ni idea? ¿Por dónde empezar? ¿Puede uno iniciarse sin pasar por uno de esos numerosos cursos de redes sociales, community management o marketing online que florecen por todas partes?

Pues sí, claro que puede. Aquí va un itinerario para autodidactas que quieran marcarse su propio ritmo de aprendizaje:

  1. Empezaría con un buen libro de iniciaciónpara tener una visión general. Cada día se publica alguno nuevo, pero aquí van dos clásicos que, sin ser los más modernos ni los más completos, transmiten de manera breve, clara y amena los principales conceptos:
    1. The Zen of Social Media Marketing: An Easier Way to Build Credibility, Generate Buzz, and Increase Revenue de Shama Kabani.
    2. Inbound Marketing: Get Found Using Google, Social Media, and Blogs de Brian Halligan, Dharmesh Shah y David Meerman Scott .
  2. Al mismo tiempo, y esto sí que es inevitable, hay que darse de alta en las principales redes sociales y empezar a trastear. ¿Cuáles? Pues como mínimo Facebook, Twitter y LinkedIn. Eso sí, los experimentos con nuestra cuenta personal, la cuenta de la empresa para cuando nos sintamos preparados y vayamos en serio. Luego conviene conocer aplicaciones de marcadores personales (tipo Delicious), de geolocalización (Foursquare, Facebook places) y canales de video (You Tube, Vimeo).
  3. Desde tu cuenta de LinkedIn suscríbete a grupos relacionados con marketing y redes sociales. Recibirás todas las semanas en tu correo noticias, debates y titulares de artículos en blogs. Ideal para ir cogiendo el pulso. Ve leyendo e identifica blogs y autores que te gusten y te aporten. Aquí van unos cuantos:
    1. Social Media & Marketing Relacional
    2. Asociación Española de Responsables de Comunidades Online
    3. Digital Marketing
    4. Claves del nuevo marketing
  4. Sigue en Twitter y Facebook a estos autores. Te recomendarán buenas lecturas.
  5. Suscríbete a los blogs interesantes, ya sea apuntándote a los boletines (newsletters), que recibirás por correo, o mediante RSS. Para esto último necesitas un lector de RSS. Puedes usar Google Reader, el lector de tu navegador o incorporarlo a tu cliente de correo (Outlook, Thunderbird o lo que tengas). Si no te aclaras, busca un amigo enterado que te ayude a configurarlo. No le llevará ni cinco minutos. En tu lector recibirás todos los días las novedades de los blogs a los que te vayas suscribiendo.
  6. Acostúmbrate a compartir los artículos y noticias interesantes en tus redes sociales: “Os recomiendo este artículo sobre X: www.vinculodelarticulo.com”. Así vas pillando la dinámica.
  7. Es interesante familiarizarse con algún agregador de cuentas tipo Hootsuite o Tweetdeck. Permite controlar todas nuestras cuentas en diferentes redes y mandar el mismo post a varias de ellas a la vez. Es un gran ahorro de tiempo. Explora las estadísticas que te ofrecen estas aplicaciones.
  8. Activa una herramienta de analítica en tu portal. La más habitual es Google Analytics. Observa de dónde vienen las visitas a tu web, especialmente las que te mandan desde las redes sociales. ¿Cómo varían en función de tu actividad en las redes?
  9. Comprarse un lector de libros electrónicos es una excelente inversión. Hay infinidad de libros gratuitos en la red que pueden ayudar a profundizar en temas concretos. Aprovecha viajes, antesalas y horas de parque infantil para leer. Aquí van unas cuantas obras útiles:
    1. Cuadernos de Comunicación Evoca, 2. Analítica web
    2. Killer Flagship Content
    3. The Facebook Page Marketing Guide
    4. Retention E-Mail Marketing for dummies
    5. Blog Traffic made easy

Por último, salvo que te vayas a dedicar profesionalmente a esto, no conviertas tu inmersión en las redes sociales en una actividad principal. Son adictivas y consumen muchísimo tiempo. Aprovecha los tiempos muertos o acota una franja horaria para dedicarte a ello.

¡Suerte!

Las actividades de social media marketing habían tenido siempre su talón de Aquiles al intentar exponer cuantitativamente sus resultados. Esta limitación pronto cambiará con el fuerte empuje que Google está manifestando hacia las redes sociales, por ejemplo, considerando para las mediciones de Google Analytics los tweets, “likes” de Facebook y +1, logrados con ciertos contenidos web.

El anuncio de las nuevas funcionalidades en sus herramientas de medición se ha hecho recientemente. Por ejemplo, en Google Webmaster Tools, en la sección Metrics, ahora se pueden obtener informes del impacto del botón +1 en las búsquedas realizadas por la audiencia. Además, se pueden obtener dos valiosos informes: el de “Actividad”, en donde se detalla cuantos +1 ha logrado un sitio web y “Audiencia”, que nos brinda referencias de tipo demográfico y geográfico de las personas que han utilizado el botón +1 en esa página.Google Metrics

Herramientas novedosas

Además, Google implementó en Analytics un complemento muy atractivo, denominado “Social Plugin Tracking”. Tal y como su nombre indica esta herramienta mide la repercusión que ha tenido un sitio web, de acuerdo a las interacciones que ha motivado en diversas redes sociales.

Para ello, el “Social Plugin Tracking” considera el reciente +1 de Google, los “likes” de Facebook y los tweets, logrados a través del botón de Twitter.

Detallados registros

Tres son los informes que se pueden obtener utilizando la herramienta antes comentada:

  • Social Engagement. Este informe nos ofrece referencias de los internautas que llegan a un sitio web desde las redes sociales: el tiempo que permanecen en dicha página, las pageviews logradas y otros datos similares.
  • Social Actions. Se trata de un resumen de las interacciones sociales que se generan en un sitio web, como compartir contenidos a través de Twitter, o bien dar un “like” de Facebook.
  • Social Pages. En este caso se nos presenta una comparativa entre las diferentes páginas de un sitio web, de acuerdo a las veces que han sido compartidas.Social tracking, seguimiento medios sociales, redes sociales Google

Buena estrategia

Parece que esta nueva línea de Google con estos recientes añadidos es acertada, encaminados a la medición del impacto social/virtual de un sitio web, y más aún, en el marco del lanzamiento de su red social masiva Google Plus. Una forma eficaz de adaptarse a los nuevos tiempos en cuanto a analítica web se refiere y que muchos bloggers, community managers y en general profesionales web agradecerán.

Para acceder a estas herramientas, hay que seleccionar en Google Analytics, el enlace “Versión nueva”, ubicado en el extremo superior derecho. Una vez dentro de esta opción, hay que elegir el apartado Social, localizado en el menú de la derecha. Desde allí se puede consultar cualquiera de los informes que han sido comentados previamente.

 

 

 

 

 

 

Para llevar a cabo, de manera exitosa, una promoción de social media hay que guiarse por la clave POP (Planificación, Organización y, tal vez el elemento más importante, la Práctica). Y si bien muchos expertos en redes sociales logran solventar los dos primeros requisitos, al final de cuentas, dicha planificación y organización no termina por concretarse en la práctica. Y es que no basta con estructurar una buena estrategia de social media: también es imprescindible medir los resultados.

medir redes socialesY para monitorear el impacto que se está teniendo en los espacios virtuales, nada mejor que lanzar una promoción y observar la respuesta que se obtenga por parte de la audiencia.  Pero, ¿cómo hacerlo?

Etapas programadas

Lo primero es fomentar la participación de los internautas. Para ello hay que darlo a conocer en las redes sociales más relevantes y a través de los medios que mejor convengan en cada una. Por ejemplo, en Twitter, usando un “hashtag” atractivo y ocurrente, y en Facebook, usando una estrategia anzuelo similar con publicaciones frecuentes e incluso creando algún tipo de cuenta atrás en la “página de fans”.

Ahora bien, lo siguiente es fijarse resultados: cierto número de nuevos seguidores en Twitter o en Facebook, como consecuencia de la promoción llevada a cabo. Hay que ser en este caso, tanto riguroso en el posible cumplimiento de los objetivos planteados, como razonable en las metas que se hayan prefijado.

Analizando resultados

Finalmente, lo que corresponde es medir y analizar los resultados obtenidos con la promoción efectuada. Es el momento, por tanto, de responder honestamente a las siguientes preguntas:

  • ¿Qué nos dicen los resultados?
  • ¿Cuántos visitantes únicos se lograron?
  • ¿Cómo se traduce todo ello en términos de nuevos enlaces hacia nuestra página web?
  • ¿Se concretaron nuevas ventas gracias a la promoción?
  • ¿Son los resultados obtenidos lo suficientemente positivos como para realizar promociones similares en el futuro?

estadísticas de FacebookAunado a lo anterior, conviene evaluar de manera específica el impacto de la promoción en cada una de las redes sociales implicadas. Para Facebook, se puede utilizar la herramienta Facebook Monitor y a través de ella, se pueden obtener parámetros como: número de usuarios participantes, nuevos “me gusta”, nuevos “fans”, vistas de página, comentarios, etc.

De la misma manera, se recomienda la herramienta Twitter Monitor para la otra gran red social, que nos ofrece mediciones minuciosas acerca del aumento y alcance de “retweets” y  nuevos seguidores, como resultado de nuestra promoción.

Otras herramientas interesantes para los fines señalados son SocialMetrix y Google Analytics.

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