La sorprendente razón de por qué se venden menos libros cada día

Ni la gente lee menos, ni la piratería se está comiendo el sector, ni siquiera el libro electrónico canibaliza lo suficiente para explicar la caída de ventas del libro impreso en el mundo.  Sí, en el mundo. Porque esto no es un fenómeno local debido a nuestra particular crisis doméstica.
Los datos son enrevesados, sobre todo cuando se intenta tener una visión global, pero podemos hacernos una idea con una interesante estadística para EEUU:

estadistica bajada de ventas de libros en el mundo

Caída de las ventas de libros en EEUU, por FonerBooks

La curva roja muestra las ventas anuales en dólares de 2011. Vemos que caen de 20.000 millones a 15.500 en siete años. Obviamente, hay estudios menos pesimistas, pero, para no entretenernos, vale con decir que las estadísticas más optimistas del sector dicen que los libros electrónicos están compensando la caída del libro impreso y que las curvas de ventas son planas en los últimos años. Teniendo en cuenta que el mundo está pasando de una cultura de la azada a una del conocimiento, y que sigue creciendo demográficamente, esto no es nada alentador para el libro.

El libro y nuestras tomas de decisiones

Seguro que hay múltiples razones que contribuyen a explicar este fenómeno, pero voy a hablar de la más desconocida y, a mi juicio, la que realmente está condicionando el futuro del libro.

Reflexionemos un momento sobre cómo tomamos nuestras decisiones habitualmente, por ejemplo a la hora de decidir cómo queremos resolver un problema profesional, qué queremos hacer el próximo verano o saber qué dijo exactamente César al reconocer a Bruto entre sus asesinos. Hoy en día nuestra respuesta será, casi unánimemente, lo miramos en Internet.

¿Y qué nos aparecerá? Mucha información. Webs, blogs, wikis, foros y videos, algunos medianamente especializados, la mayoría, sin embargo, con información superficial y poco contrastada.

¿Y el libro?¿Dónde quedan los cuidados textos de nuestros mejores especialistas? ¿Dónde está el rey del contenido? ¿No debería aparecer en primer lugar en casi cualquier búsqueda?

Haced una prueba. Introducid en un buscador, por ejemplo, la palabra “Titanic”. ¡Sorpresa!, en Google España no encontraréis ni un libro entre los cien primeros resultados. Sin embargo, sólo la Casa del Libro tiene más de veinte obras en el mercado que contienen “Titanic” en su título: “Rescaten el Titanic”, “Los diez del Titanic”, etc.

El libro no está en Internet, salvo si se busca expresamente con el título completo o agregando “libro” (o, por supuesto, yendo a páginas especializadas). Casi nunca te lo encontrarás por  casualidad. Y ese es el problema…

El libro e Internet

Antes de Internet, la biblioteca o la librería eran el primer lugar al que acudir para encontrar información. Ahí el libro se cruzaba con nosotros de manera natural y nos ofrecía sus servicios: el tratado técnico, el relato de viajes o el “Julio César” de Shakespeare contestaban a nuestras inquietudes. Eso hoy ya no ocurre, Internet nos da ese servicio. Pero, la alternativa de calidad, el libro, no aparece. Y como no aparece, no lo compramos cuando más dispuestos estaríamos a hacer un esfuerzo por adquirirlo.

Si quieres saber cuál es la verdadera competencia del libro olvídate del e-book, la tele o las maquinitas y mira de frente a webs, blogs, foros y demás contenidos accesibles y gratuitos. Éstos son los que acogotan al libro, tanto al impreso como al electrónico.

En resumen, el libro no aparece cuando lo necesitamos y, por eso, cada día se usa y se vende menos. Y nadie parece haberse percatado del problema.

Pero, ¿ por qué no aparecen los libros en Internet?
A eso intentaré contestar en el próximo artículo: 5 razones por las cuales no aparecen los libros en Internet.

 

f.j. Rohs

24-10-2012

Aunque es interesante, creo que esta “respuesta” solo es válida para la venta de libros divulgativos, libros de texto o con carácter pedagógico, pero no es aplicable a las novelas. Y el porcentaje que representan estos libros frente a las ventas de Novelas, me atrevería a decir que es residual. Las personas, de forma general, no compran una novela para satisfacer una curiosidad puntual (“Tu quoque, Brute, fili mi?”, acabo de buscarlo en Wikipedia…) sino para satisfacer una necesidad mucho más profunda y esencial en el ser humano. Llámese libertad, sueños, esperanzas… o simple entretenimiento. Pero si esa necesidad te cuesta 20€ y esos 20€ son imprescindibles para pagar el alquiler o el pan… Pues frustras tal necesidad y lo sustituyes con cualquier sucedáneo. Me gustaría ver una gráfica comparativa entre la venta de libros y las audiencias televisivas de series y programas de variedades…
Y por no achacar los todos los males a la Crisis, sería interesante y revelador, estoy seguro, ver cómo ha impactado la generación “audio-visual” y los “videojuegos” en tales ventas, pues, como la vida misma, los abuelos (muy lectores) van muriendo y los jóvenes que deberían tomar el testigo convirtiéndose en ávidos lectores como sus abuelos, pues no lo son. ¿Por qué? Pues porque igual prefieren gastarse 50€ en un juego que 20€ en un libro. Pero solo es una suposición…

    Fernando Fominaya

    24-10-2012

    Muy buen punto F.J. ¿No vale esto para novelas? Piensa por un momento en la novela histórica. ¿Cuantas veces hemos visitado viejas ciudades cargadas de historia y nos hemos quedado con las ganas de saber cómo vivía ahí la gente en la Edad Media? ¿Cuantas de estas ciudades han sido retratadas en diferentes novelas que no leeremos porque ni sabemos que existen? Si se conectan mis experiencias vitales del momento con la novela adecuada, la leeré.
    En cuanto a la mala prensa de la juventud como lectora, un dato para la esperanza: según me dijeron en SM Ediciones, la franja de edad que más lee son chavales entre 14 y 20 años (cito de memoria, pero era algo así). Más que las señoras de cincuenta, que son generalmente identificadas como las más lectoras.
    ¡Gracias por el comentario!

Ruth

29-10-2012

Como empedernida lectora que ha bajado su nivel de compras, y habitual usuaría de internet, creo que la razón principal de que el libro quede relegado a un segundo plano son los costes, tanto para el papel como para el electrónico (que no acaba de centrarse en el modelo de negocio bajo el que cobijarse). Cuando buscas libros en internet los encuentras. Muchos jovenes leen, no solo juegan a videojuegos ¡es más! entre mis allegados se da la casualidad que los que más juegan también son los que más leen (hablo, como podéis ver por experiencia y no por estadísticas) Pero obviamente, vuelvo a lo mismo, no son las jovenes generaciones quienes tienen los bolsillos llenos para gastar.

    Fernando Fominaya

    29-10-2012

    Ruth, efectivamente el mercado español está protegido y sobrerregulado, con lo que los precios están disparados. Eso podría explicar la situación en España, pero difícilmente la del resto del mundo, donde hay de todo. En efecto, si buscas libros en Internet los encuentras. La cuestión es cómo hacer llegar el libro a los que no lo buscan, que, desgraciadamente, son los más.

Luciano Sívori

20-11-2012

Que nota más interesante! Me da mucha pena, pero es taaaan cierto! Internet está arrasando con todo, y hoy en día queremos todo lo más rápido posible. Así y todo, yo no puedo dejar de amar a los libros (ficción, especialmente). Lo que debemos hacer los amantes de la lectura y escritura es hacer lo posible para seguir promocionando la lectura, como intento hacer yo en mi blog.

Los invito a todos a conocerlo, comentar, sugerir y opinar!

http://www.viajarleyendo451.blogspot.com.ar/

Este es un excelente blog, empezaré a seguirlo. Un cálido abrazo!!

    Noergia

    26-11-2012

    Gracias, Luciano. Seguiremos tu blog!

[…] MyLibreto intenta ofrecer una solución al gran problema del libro, su irrelevancia en los medios digitales. En un mundo que toma sus decisiones delante de una pantalla, si el libro no está presente en el momento clave, no es considerado como opción y, por tanto, no es comprado. Y el libro, lamentablemente, tiene muy poca visibilidad en Internet.  Quien quiera conocer más sobre este fenómeno puede leer La sorprendente razón de por qué se venden menos libros cada día. […]

[…] dos años publicamos en este mismo blog nuestro artículo fundacional La sorprendente razón de por qué cada día se venden menos libros, en el que explicábamos la razón principal, a nuestro modo de ver, del hundimiento del libro. […]

[…] Cada día millones de potenciales lectores van a teclear sus inquietudes en un buscador – “catedrales góticas”, “Barcelona” o “está operada Belén Esteban” – y éste no les va a corresponder con “Los pilares de la Tierra”, “La ciudad de los prodigios” o la “Biografía canalla de la Princesa del Pueblo” (título inventado, pero seguro que hay alguno así). Millones de pequeñas oportunidades perdidas para lectores y para el sector del libro. El libro, simplemente, apenas está en Internet (ver La sorprendente razón de por qué se venden cada día menos libros). […]

[…] día se venden menos libros en el mundo porque el libro no tiene la presencia digital adecuada. En este artículo vamos a describir cómo […]

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